{"id":73963,"date":"2001-06-14T11:50:45","date_gmt":"2001-06-14T10:50:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.memoria.cat\/josep-maria-planes\/?post_type=articles-sobre-jmp&#038;p=73963"},"modified":"2023-05-05T10:55:33","modified_gmt":"2023-05-05T09:55:33","slug":"los-que-cerraban-la-rambla","status":"publish","type":"articles-sobre-jmp","link":"https:\/\/www.memoria.cat\/josep-maria-planes\/articles-sobre-jmp\/los-que-cerraban-la-rambla\/","title":{"rendered":"Los que cerraban la Rambla"},"content":{"rendered":"<p>A partir de la admiraci\u00f3n incondicional que sent\u00eda por Josep Maria de Sagarra, Josep M. Planes cre\u00f3 un estilo propio, muy contundente, que le permit\u00eda arremeter contra el alcalde Pich i Pon por una pat\u00e9tica cabalgata de conmemoraci\u00f3n de la Rep\u00fablica o ironizar sobre las exiguas mesas de la Horchater\u00eda Valenciana.<\/p>\n<p>Su libro Nits de Barcelona, que se public\u00f3 en 1931, contiene una selecci\u00f3n de catorce reportajes de Mirador ilustrados por Oleguer Junyent. Como consecuencia de la Exposici\u00f3n Internacional, los refinamientos de la civilizaci\u00f3n burguesa empezaban a introducirse en Barcelona, al principio \u201cd&#8217;una manera l\u00edquida, amb l&#8217;esperan\u00e7a de convertir-se m\u00e9s tard en una cosa s\u00f2lida\u201d.<\/p>\n<p>Planes describe algunos de los locales m\u00edticos de la bohemia de aquellos a\u00f1os (la Criolla, el Villa Rosa, el Ed\u00e9n Concert o la Casa Llibre, donde Sagarra acompa\u00f1a a Pirandello entre la indiferencia de los elegantes). Est\u00e1 muy bien. Maqueado a lo Gardel, con barret fort y una corbata comprada en Can Comas, Planes cuenta lo que ve sin inmutarse.<\/p>\n<p>Nits de Barcelona sigue la moda del reportaje a la manera de Paul Morand, mezclado de ficci\u00f3n. El libro de Morand Ouvert la nuit (uno de los cuentos, La nuit catalane, pasaba en Barcelona) se me antoja uno de los modelos junto con los reportajes de Del Paral\u00b7lel a Montmartre de Dom\u00e8nec de Bellmunt. Las de Planes son, efectivamente, noches catalanas, pensadas para el buen burgu\u00e9s de Acci\u00f3 Catalana, que no quiere sorpresas. Planes adopta un punto de vista esc\u00e9ptico, distante, como cuando Bellmunt hablaba de la colonia rusa de Par\u00eds o de \u201cla guerra dels estupefaents\u201d.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 bien escribe Planes! La calle del Cid, bajo la luz roja del cartel luminoso que anuncia un cabaret, las sombras coloreadas de las prostitutas y los invertidos y, en el interior, los clientes \u201cembolicats amb el cot\u00f3 fluix de la boira del tabac ros\u201d.<\/p>\n<p>\u00c1ngel Z\u00fa\u00f1iga recorre los mismos parajes veinte a\u00f1os despu\u00e9s, en un tono m\u00e1s canalla. En 1948, Z\u00fa\u00f1iga es un nost\u00e1lgico con unas ganas locas de divertirse al buen tunt\u00fan, jovialmente, como antes. Dif\u00edcilmente podemos compartir su entusiasmo por Alady, Pilar Alonso o Raquel Meller por mucho que la hayamos visto en la pantalla (de la Filmoteca). En cambio, la descripci\u00f3n de las farras y cuchipandas nos llenan de emoci\u00f3n. El tiovivo del sexo, las caudalosas corrientes de la procacidad, mientras los parroquianos se ti\u00f1en los ri\u00f1ones con el color verde de los pipermints.<\/p>\n<p>Z\u00fa\u00f1iga es un narrador competente: barre la zona del puerto desde el Paral\u00b7lel hasta los chiringuitos de la Barceloneta para revelar la m\u00e1gica continuidad de la vida urbana, recorre las tertulias de la Rambla siguiendo a un vendedor ambulante o nos obsequia un curso de desverg\u00fcenza esc\u00e9nica con la Bella Dorita.<\/p>\n<p>Planes trata de ser moderno y refinado, lo mismo en la parrilla del Ritz que en los callejones de las Drassanes. El habla de Z\u00fa\u00f1iga, en cambio, es una mezcla genial de expresiones taurinas y pugil\u00edsticas, casticismos y palabras vivas del xava de Hostafrancs. Hay en sus respectivos mundos cosas que no cambian: la nostalgia que sedimenta con los tragos, la piedad por el tipo vulgar perdido en sus fantas\u00edas, el entusiasmo por la convivencia noct\u00e1mbula entre el se\u00f1or Esteve con la cartera forrada de duros y del menestral, con sus pocas pesetas y sus ganas terribles de hacer el pend\u00f3n. Amanece. Pasan los taxis en busca de una alcoba que no siempre es casta. Planes y Z\u00fa\u00f1iga cierran la Rambla.<\/p>\n","protected":false},"template":"","class_list":["post-73963","articles-sobre-jmp","type-articles-sobre-jmp","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.memoria.cat\/josep-maria-planes\/wp-json\/wp\/v2\/articles-sobre-jmp\/73963","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.memoria.cat\/josep-maria-planes\/wp-json\/wp\/v2\/articles-sobre-jmp"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.memoria.cat\/josep-maria-planes\/wp-json\/wp\/v2\/types\/articles-sobre-jmp"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.memoria.cat\/josep-maria-planes\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73963"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}